escudoppal t

Sevilla, a |

Traslado del retablo de San Jacinto

Retablo 1“TANTA FE COMO EL MÁS RICO”: EL TRASLADO DEL RETABLO DEL ALTAR MAYOR DE LA IGLESIA DE LA VICTORIA A SAN JACINTO. 

JOSÉ JESÚS PÉREZ ÁLVAREZ.- Cuando entramos por la puerta de la antigua iglesia conventual de San Jacinto de Triana, la estampa del retablo de su Altar Mayor se impone por sus dimensiones y la belleza de su conjunto. Y aunque esté coronado por la heráldica dominica, lo cierto es que no fue concebido para este lugar. Algunos detalles del retablo lo confirman. ¿Cuál es su origen? ¿Cómo llegó hasta San Jacinto? La presencia de San Francisco de Paula nos ofrece algunas pistas.

 Según JORDÁN FERNÁNDEZ[1], el vecino convento de frailes mínimos de La Victoria de Triana, sufrió un período de decadencia, a finales del siglo XVIII, derribándose parte del mismo. Más tarde, con la ocupación francesa, el convento, como tantos otros de Sevilla, fue convertido en cuartel, sufriendo algunos daños la iglesia.

 Con posterioridad, en agosto de 1812, “lo que quedaba del convento fue derribado, permaneciendo en pie solamente la iglesia”[2]. El cierre definitivo se produjo con la exclaustración de 1835.

 Retomando lo recogido en otras páginas de esta publicación, volvemos a tener noticias de la iglesia de la Victoria a través del “Diario oficial de avisos de Madrid”, del día 6 de febrero de 1849, en el que se anunciaba su salida a subasta. Esta información tuvo que poner en alerta a todas las instituciones religiosas de Triana, y no solo del barrio, porque a raíz del anuncio fueron presentándose, ante el Arzobispado de Sevilla, numerosas peticiones sobre los bienes patrimoniales que aún se conservaban en la antigua iglesia de los frailes mínimos, con el fin de cubrir las carencias existentes en otros templos[3].

 Este fue el caso de la Hermandad del Rosario de la cercana iglesia de San Jacinto que, el día 28 del mismo mes en el que aparecía el anuncio, solicitaba nada menos que el grandioso retablo del Altar Mayor de La Victoria. Reproducimos, por su interés, el documento[4]:

“Altar Mayor (al margen)

 Escmo e Ylustrisimo Señor

 Tan luego como la Hermandad con el venerable Titulo de Nuestra Señora del Rosario de San Jacinto de Triana, de la que el esponente tiene el honor de ser presidente, tubo noticia de que la Yglesia del Convento, que fue de la Victoria situada en este Barrio habia sido bendida, y que por consiguiente el retablo del Altar Mayor, seria entregado a cualquiera que lo solicitase para emplearlo en su verdadero servicio, no baciló un momento, animada de la religiosidad que la distingue, en dirigirse a V.E.Y., mas por desgracia se tocó el inconbeniente de no contar con un maravedí para costear los gastos que eran consiguientes á la remocion que se pretende; pero ahora, que ya cuenta con los recursos necesarios para que dicha Altar sea trasladada y colocada [sic] cual corresponde, debido a sus desvelos y al desembolso que espontáneamente han hecho muchos vecinos del mismo Barrio, a causa del grandisimo y penoso sentimiento, al considerar que tan numeroso vecindario ha de verse privado de Templos del Señor y con intencion de que no llegue esto a mayor grado, bajo el supuesto de que la enunciada Yglesia de San Jacinto no solamente puede decirse es indecorosa la [sic] Altar Mayor que tiene, si no que real y verdaderamente no tiene ni ha tenido ninguna, y que es templo donde recive el Todo Poderoso todo el culto posible, aunque esta rodeado de la parte de vecindario mas pobre, pero con tanta fe como el mas rico: por todo lo espuesto tiene el honor de hacerlo ahora suplicando A.V.E.Y. que atendiendo como buen Pastor que es, las justas suplicas y gemidos de sus obejas que andan despavoridas al ver como se hechan por tierra los Templos de su Divinisimo Redentor, sirva darlas el consuelo de ver instituido el referido retablo en la Capilla mayor de San Jacinto de Triana, pues que como se ha espuesto no tiene ninguno; ordenando al efecto sea aquel entregado á la Hermandad de Nuestra Señora de San Jacinto de Triana: es gracia que no dudan alcanzar del benefico corazon que tanto distingue a V.E.Y. por cuya vida queda rogando al Todo Poderoso la conserve dilatados años. Sevilla 28 de febrero de 1849.

 Vº Bº                                                                         El Presidente

El Capellan (Firma)                                                   Manuel Mª Zamora (Firma)

Escmo e Ylustrisimo Señor Arzobispo de esta Diócesis”

 Como hemos visto, el Presidente de la Hermandad no duda en esgrimir las más poderosas razones que pudieran conducir el ánimo del Arzobispo a la aceptación de la solicitud: escasez de templos en un barrio populoso y en una época difícil para el mantenimiento del culto, o la ausencia (el existente era pintado) de un retablo en la Capilla Mayor de la iglesia dominica.

 Razones que convencieron al “buen Pastor” de aquellas “obejas [...] ... despavoridas”. Fechado el 1 de mayo, consta igualmente un documento[5] por el que se procedía a la distribución de los enseres y se presentaba a la firma de los receptores, correspondiéndole a la Hermandad de la Estrella “Sus dos Altares y dos Aras”, y a la Hermandad del Rosario el “Altar Mayor y Baranda del Presviterio y tres Bancos”, cuando la iniciativa de sus cofrades ya había hecho posible que unos días atrás, el 28 de abril, se hubiese celebrado una “funcion religiosa en la iglesia de San Jacinto de Triana, nuevamente restaurada con la reedificación del retablo mayor y postura de otra solería,…”[6].

Y es que no merecía menos aquella feligresía, que exprimió la bolsa de sus escasos caudales para costear el traslado, pues era el “vecindario mas pobre, pero con tanta fe como el mas rico”.

 

Retablo-1.jpgRetablo-2.jpgRetablo-3.jpgRetablo-4.jpgRetablo-5.jpg


[1] JORDÁN FERNÁNDEZ, J. A., Los conventos de la Orden de los Mínimos en la provincia de Sevilla. Historia, economía y arte (siglos XVI-XIX), Sevilla, Diputación de Sevilla, Delegación General de la Orden de los Mínimos en España “Nuestra Señora de la Victoria”, 2013, pág. 84.

[2] Ibidem, pág. 85.

[3] Se puede consultar el expediente conservado de aquel trámite de solicitudes y reparto en el Archivo General del Arzobispado de Sevilla (AGAS), Sección Gobierno, Serie Órdenes Religiosas Masculinas, caja 9776, expediente nº 2.

[4] En el expediente constan dos versiones de la misma solicitud. Reproducimos una de ellas por aportar algún detalle más del contexto en el que se produjo la petición, a pesar de presentar una redacción más defectuosa.

[5] AGAS, Gobierno, Órdenes Religiosas Masculinas, caja 9776, expediente nº 2.

[6] Gazeta de Madrid, 3 de mayo de 1849.

Pontificia, Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas, María Santísima de la Estrella, Triunfo del Santo Lignum Crucis, San Francisco de Paula y Santas Justa y Rufina.

 

C/ San Jacinto, 41 41010 Sevilla   ·   Teléfono (+34) 954 332 186   ·   hermandad@hermandad-estrella.org

Web Design